Precalentá el horno: Precalentá el horno a 325°F (170°C) y colocá la rejilla en el tercio inferior. Enmantecá y enhariná un molde tipo Bundt de 12 tazas o uno alargado.
Batí la manteca y el azúcar: En el bol de una batidora de pie, batí la manteca blanda a velocidad media hasta que esté pálida, esponjosa y cremosa, unos 4 minutos.
Agregá el queso crema y la ralladura de limón, y batí 1 minuto más hasta integrar. Reducí la velocidad, incorporá gradualmente el azúcar y seguí batiendo 2 a 3 minutos más hasta que esté bien incorporado.
Agregá los huevos: En un bol aparte, rompé los huevos y agregá la vainilla. Batí hasta mezclar bien.
Con la batidora a baja velocidad, incorporá los huevos batidos poco a poco, batiendo entre 20 y 30 segundos después de cada adición. Es normal si la mezcla parece ligeramente cortada.
Mezclá los ingredientes secos: En otro bol, tamizá la harina, el polvo de hornear y la sal.
Combiná los ingredientes húmedos y secos: Agregá los ingredientes secos a la mezcla anterior.
Mezclá a mano primero para evitar que se salpique, luego usá la batidora en la velocidad más baja solo unos segundos, hasta que todo esté incorporado. No sobremezcles.
Verté la mezcla: Verté la preparación en el molde preparado y alisá la superficie con una espátula.
Horneá: Horneá a 325°F (170°C) durante 10 minutos. Sin abrir el horno, reducí la temperatura a 300°F (150°C) y horneá por 40 a 50 minutos más, o hasta que al insertar un palillo en el centro, salga limpio.
Dejá enfriar y serví: Dejá enfriar el budín en el molde por 10 minutos, luego desmoldá sobre una rejilla y dejá enfriar completamente.